Rosario Murillo con los Gabinetes de Producción
LA CRA. ROSARIO Murillo con los Gabinetes de Producción
Lo que logramos concretamente es trasladar toda la información indispensable, para que luego en el territorio, es decir, departamento o municipio, los Gabinetes de Producción hagan la convocatoria al mayor número posible de ganaderos, productores, cooperativistas, individuales, para que vayan a las asambleas donde se les explicarán todos los mecanismos y todas las acciones en las que pueden participar.
Cuando digo todas las acciones, me refiero a las acciones en ganadería, a las acciones en la producción en granos básicos, en todo lo que el mercado venezolano puede recoger o captar de la producción de Nicaragua, pagando a precio justo.
Es decir, ahora los compañeros están armados con la información, para ir a ampliar los mecanismos de participación y asegurar que haya más inclusión, que no haya discriminación, que la gente se sienta en la posibilidad de participar, porque además, el que no lo pueda hacer ahora, también puede optar al Programa de Asistencia Técnica, de Capacitación y Financiamiento para poder, gradualmente, irse incorporando a la oferta en tanto productor que reúne los requisitos, los parámetros que exige el mercado venezolano.
Creo que estamos, una vez más, confirmando que el Modelo del Poder Ciudadano funciona en todos los niveles. Ayer le explicaba al compañero Alberto Mora que éste es el Gabinete de Producción, pero también tenemos Gabinete de Juventud, Gabinete Ambiental, Gabinete de Género, Gabinete de Infraestructura, Gabinete Social. Y es lo mismo, tienen sus expresiones en el territorio y, desde el territorio, se logra, convocando al liderazgo, constatar que los Planes estén al servicio de la gente y que haya satisfacción, medida no porque hayamos realizado cantidad de acciones, sino porque la gente se sienta contenta, y sienta que lo que estamos haciendo tenga un impacto transformador en sus vidas.
Son los Congresos del Poder Ciudadano, Congresos departamentales, municipales, donde a nosotros lo que nos interesa no es lo cuantitativo, sino lo cualitativo. Es decir, que la gente se sienta bien, porque lo que hacemos, aunque sabemos que no es suficiente en términos de cantidad, sí representa un impacto transformador en la vida de la familia, la comunidad y en la vida de todos.
Eso es lo que necesitamos, de verdad, medir... cómo estamos impactando para cambiar, no sólo nuestra vida material, sino también nuestra vida en tanto que conciencia, en tanto que sabemos pensar distinto, en tanto que sabemos relacionarnos de otra manera y, en tanto que sabemos responder al desafío de construir una Nicaragua Cristiana de verdad, donde practiquemos el amor al prójimo; Socialista de verdad, porque venimos construyendo nuevos valores de compromiso y complementariedad; Solidaria porque nos damos los unos a los otros.
Y eso es un resultado que podemos catalogar de positivo, cuando sentimos que vamos avanzando en esa ruta donde recuperamos Derechos, donde no somos discriminados, pero donde también vamos transformando la conciencia, vamos creciendo para ser diferentes Seres Humanos.
Mañana mismo vamos a trabajar... pero ¡es que no estamos iniciando! Este es un Modelo que viene funcionando. Lo que hoy estamos haciendo es dándole continuidad al Modelo, pero sobre todo, incluyendo ya todos los temas del ALBA, en tanto que cooperación solidaria para el desarrollo material y espiritual de nuestros pueblos, volcándolo también hacia el Modelo del Poder Ciudadano, porque hasta ahora esto venía funcionando desde las instituciones, es decir, los técnicos del MAGFOR, con los técnicos de Albalinisa.
¿Qué estamos haciendo ahora? Que el Modelo que hemos instalado, que funciona ya, donde la gente de la comunidad se reúne, discute los problemas, y conoce los planes, también va a tener incidencia directa en cómo se desarrolla el Proyecto del ALBA y no sólo el Proyecto Social o el Proyecto Político, sino también el Proyecto Económico.
Yo les decía a los compañeros que cuando hablamos del ALBA a nuestro pueblo, no lo podemos ubicar únicamente en una expresión, o sea, el ALBA porque exportamos carne o leche; ese es un ámbito muy importante, pero el ALBA tiene que verse como un Proyecto único en el mundo, de verdad Cristiano, de verdad Socialista, de verdad Solidario, de verdad Complementario. Un Proyecto que nos permite trabajar juntos, el diseño y la práctica del Nuevo Modelo y la Nueva Sociedad, porque en ninguna parte del mundo, salvo en América Latina, con el ALBA, se está construyendo una nueva conciencia y una práctica política, social y económica, diferente.
El ALBA no excluye a nadie, incluye a todos, pero sí nos exige a todos practicar modelos, valores de Cristiandad, de Solidaridad, ser justos y saber relacionarnos unos y otros, no desde el egoísmo, no desde la codicia, sino desde el Cristianismo, que representa el derecho que tenemos todos de progresar, de prosperar, de vivir como Seres Humanos.
Para mí, lo positivo no son solamente las cifras; lo positivo es la alegría que pueda haber en las familias que se benefician de todos estos Proyectos. Yo no puedo medir los resultados porque estemos exportando tantos millones; yo mido los resultados porque eso represente felicidad para los que participan de esos proyectos; e impactos en las comunidades, porque cuando la gente está viviendo mejor, hay un ambiente de optimismo, de alegría, de satisfacción.
Creo que eso es lo que nosotros tenemos que aprender a medir. En las economías capitalistas crece el Producto Interno Bruto, pero la felicidad, la alegría de la gente no crece, el bienestar de la gente no crece. Crecen los números, pero benefician nada más a los mismos pocos de siempre. Nosotros estamos proponiendo y desarrollando un Modelo que nos lleve a crecer en alegría, en contento, en satisfacción cristiana, en solidaridad, y por lo tanto, en felicidad.
Uno sólo puede ser feliz si cada vez son más o somos más los seres humanos que vivimos como Seres Humanos, con Dignidad. Y esa es nuestra meta, medirnos porque sabemos avanzar hacia esa prosperidad de más y más familias viviendo con Dignidad. Gracias, compañeros.



